La sociedad chilena atraviesa una transformación demográfica sin precedentes. Las autoridades confirmaron que en 2025 la tasa de fecundidad descendió por primera vez a menos de un hijo por mujer, consolidando el país con el índice más bajo de Latinoamérica y comparable al de naciones asiáticas como Japón o Corea del Sur. En paralelo, mientras las maternidades registran reducciones históricas, la industria de los animales domésticos experimenta un crecimiento explosivo que ya genera cerca de 1400 millones de dólares anuales en ese mercado.
El costo de vivir y el cambio de prioridades
Datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revelan esta inflexión histórica, donde la estructura familiar tradicional se fragmenta. Especialistas atribuyen este fenómeno a factores económicos estructurales, como el alto costo de vida y la falta de servicios sociales adecuados, sumado a una mayor incorporación femenil al mercado laboral y acceso universalizado a anticonceptivos.
Este contexto ha impulsado lo que firmas internacionales denominan "humanización" animal. Según un censo realizado por la Pontificia Universidad Católica de Chile en 2022, existen aproximadamente 12,5 millones de perros y gatos con dueños en una nación de veinte millones de habitantes. La consultora GPS Property estima que la apertura de clínicas veterinarias creció un 71 % en los últimos seis años, más detalles en Eje Público.
Una industria que redefine el concepto de familia
Más del 86 % de los hogares chilenos posee una mascota, y dentro de ese grupo, el 96 % las considera parte esencial de su núcleo familiar. Ferias como la 'Expo Mascotas & Animales' han pasado de ser eventos modestos a convocar a miles de asistentes en espacios masivos. Marcas globales, incluyendo firmas japonesas de snacks saludables para animales, utilizan al consumidor chileno —que gasta más per cápita que el promedio regional— como mercado piloto.
La preocupación por el bienestar animal también se institucionaliza con canales dedicados y aplicaciones de adopción. Sin embargo, esta bonanza económica oculta una realidad social compleja: cuatro millones de animales deambulan sin supervisión en las calles del país. El retorno a la presencialidad post-pandemia agravó los abandonos, especialmente en zonas turísticas como San Pedro de Atacama, como informó Correo.
Reflexión sobre el futuro demográfico
Mientras el Congreso debate ayudas al cuidado infantil desde hace años, las familias chilenas están redefiniendo su legado. La adopción gana terreno frente a la compra, con plataformas digitales facilitando uniones responsables que buscan mitigar los efectos de una ley reguladora considerada insuficiente por organizaciones civiles.
Este fenómeno no es solo estadístico; es cultural. Chile enfrenta el desafío de sostener sus sistemas sociales ante un envejecimiento poblacional acelerado y la disminución drástica de nacimientos, mientras su economía se beneficia parcialmente del gasto emocional dirigido hacia los animales domésticos.