El Ministerio de Salud Pública libanés confirmó que un ataque militar ejecutado por las fuerzas israelíes en la madrugada del viernes 19 de junio de 2026 dejó al menos 18 muertos y 33 heridos en el sur del Líbano. La incursión, que afectó a zonas residenciales como Harouf y Doueir, se registró apenas horas después de la entrada en vigor de un memorando de entendimiento firmado por Estados Unidos e Irán para establecer un cese de hostilidades.
El costo humano del conflicto
Las autoridades de Beirut reportaron que las maniobras de bombardeo dificultaron inmediatamente los trabajos de evacuación. El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria detalló que la localidad de Harouf fue una de las más golpeadas, con siete fallecidos y diez heridos. En Doueir se registraron tres muertes, mientras que en Al Sharqiyah, Al Qatrani, Jesbshit y Al Abbasiya también hubo víctimas mortales entre los civiles.
Un contraste diplomático
La cronología de los eventos ha generado un debate sobre la eficacia de las negociaciones internacionales. Las hostilidades directas ocurrieron poco después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, y el presidente iraní, Masud Pezeshkian, rubricaran digitalmente un pacto de paz. Sin embargo, grupos como Hizbulá reportaron emboscadas contra tanques israelíes en el frente terrestre.
Implicaciones para la región
Mientras Naim Qassem, líder de Hizbulá, exigió que cualquier negociación se base en seguridad mutua, Benjamín Netanyahu anunció que las unidades castrenses mantendrían indefinidamente la zona de seguridad. Este escenario plantea interrogantes sobre cómo los acuerdos bilaterales entre grandes potencias impactan directamente a las poblaciones locales.