La exministra de Desarrollo e Inclusión Social, Paola Bustamante, ha alertado sobre la persistencia del hambre en el Perú, un problema que, según sus declaraciones, no ha sido priorizado por los candidatos presidenciales de cara a la segunda vuelta electoral. En una entrevista con Canal N, Bustamante señaló que, aunque se ha logrado una reducción en la pobreza monetaria, la inseguridad alimentaria y la nutrición infantil continúan siendo desafíos críticos que afectan a millones de familias en el país.
La paradoja de la pobreza y el hambre
Bustamante destacó que, si bien más de medio millón de personas lograron salir de la pobreza, aún existen más de 8.2 millones de peruanos en condición de pobreza con dificultades para acceder a una alimentación adecuada. Citando datos del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), la exministra reveló que el 40% de las personas encuestadas en abril de 2026 afirmó haber dejado de comer o no tener alimentos en algún momento de la semana debido a la falta de dinero. "Vemos que el hambre persiste. Muchas familias tienen que destinar sus recursos al transporte, al gas o a otros gastos básicos, y terminan reduciendo el dinero disponible para alimentos", indicó.
Anemia infantil: un indicador de abandono estatal
La ex titular del Midis también recordó que la anemia afecta al 43.5% de los niños en el Perú, con índices cercanos o superiores al 50% en regiones como Puno, Loreto, Ucayali y Amazonas. "Cuando hay anemia quiere decir que probablemente no hay agua segura, que los niños no están yendo a sus controles de crecimiento y desarrollo o que no tienen vacunas completas", sostuvo Bustamante, subrayando que este problema refleja una falla sistémica en el acceso a la salud y servicios básicos.
Diferencias entre el hambre rural y urbana
Bustamante explicó que el hambre se manifiesta de manera distinta en las zonas rurales y urbanas. En el ámbito urbano, muchas familias dependen completamente del dinero diario para comprar alimentos, lo que se refleja en la proliferación de ollas comunes en sectores vulnerables. En cambio, en las zonas rurales, aunque las familias pueden acceder a algunos cultivos o proteínas básicas, el problema radica en la calidad nutricional de los alimentos y en la falta de apoyo a la agricultura familiar. "La papa no la compran, la cosechan. Pero el problema es la calidad de la nutrición y la falta de apoyo a la agricultura familiar", señaló.
La ausencia del tema en la agenda electoral
La exministra lamentó que el hambre y la nutrición infantil no ocupen un lugar prioritario en los planes de gobierno de los candidatos presidenciales. Si bien reconoció que algunos postulantes mencionan la lucha contra la anemia, consideró que el problema debe abordarse de manera integral, incluyendo acceso a salud, vacunación, agua segura y empleo. "No vemos estos temas en la agenda nacional cuando tendrían que ser de los primeros, porque es el día a día de la población", afirmó. Bustamante también alertó sobre el abandono del campo y la migración hacia las ciudades, situación que afecta la producción agrícola y agrava la pobreza en regiones como Cajamarca, donde más del 70% de las familias dependen de la agricultura familiar.