La investigación por el asesinato de Zoila Castillo y su hijo de seis años en la localidad de Uchiza, región San Martín, ha tomado un giro procesal con la detención de Alexis Alcántara Tellería. Capturado el miércoles pasado en el distrito de Jesús María, Lima, el principal sospechoso será trasladado en las próximas horas a la ciudad de Tarapoto. Este movimiento responde a un requerimiento de la Fiscalía de Uchiza, quien ha dispuesto una orden de detención preliminar por siete días para que el imputado brinde declaraciones y participe en visualizaciones relacionadas con los hechos ocurridos el 16 de mayo.
La urgencia de las diligencias en San Martín
El hallazgo del cuerpo sin vida de Zoila Castillo en el sector Sarai Bajo Camote ha reconfigurado la estrategia de las autoridades. Según informó el general Glen García Chávez, director de investigación contra la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes de la Policía Nacional del Perú (PNP), la gravedad de los nuevos hallazgos en la zona rural de Uchiza ha motivado la postergación de otras diligencias programadas en Lima. Entre ellas se encontraba la toma de declaración y la visualización del contenido del teléfono celular del detenido, procedimientos que ahora deben realizarse en la jurisdicción donde ocurrieron los hechos.
El traslado no es solo logístico, sino jurídico. Las autoridades han determinado que la presencia inmediata del detenido en San Martín es indispensable para las visualizaciones y declaraciones pendientes. Este paso busca asegurar que el proceso investigativo se ejecute bajo la competencia territorial adecuada, facilitando la conexión directa entre el sospechoso, el lugar de los hechos y las pruebas físicas encontradas a escasa distancia una de otra.
Antecedentes de la captura y la relación de las víctimas
La captura de Alcántara Tellería, de 42 años, se realizó tras una orden emitida por el Juzgado de Investigación Preparatoria de Tocache. Las pesquisas preliminares indican que Zoila Castillo y su hijo habían emprendido un viaje desde su localidad de origen hacia Tarapoto con el propósito de encontrarse con el ahora detenido, con quien la mujer mantenía una relación sentimental. Tras perderse el rastro de ambos el 16 de mayo, se inició una intensa búsqueda que contó con el apoyo de pobladores organizados, lo que finalmente derivó en el hallazgo de los restos del menor y, posteriormente, de su madre.
Actualmente, sobre el imputado pesa una investigación formal como presunto autor de homicidio calificado en agravio del menor. Mientras se aguarda la necropsia de ley de Zoila Castillo para esclarecer las circunstancias exactas de su muerte, el sistema judicial peruano avanza en la consolidación de la cadena de custodia y la veracidad de los testimonios. El caso ha movilizado la agenda de seguridad en la región, destacando la coordinación entre la PNP y el Ministerio Público para garantizar que la justicia se aplique con rigor y celeridad.