La campaña por la alcaldía del distrito de Ate ha tomado un giro inusual con una abierta confrontación verbal entre la candidata de Renovación Popular, Elizabeth Cabezas, y el excongresista Marco Vidal. En una declaración directa publicada por La República, Cabezas no dudó en desafiar a su contrincante, instándolo públicamente a dejar de utilizar la figura de su hijo, Franco Vidal, como un respaldo político oculto.
La retórica de la candidata se centra en la transparencia y la responsabilidad personal del liderazgo. A través de su mensaje, Cabezas exhorta a Marco Vidal a salir de las sombras mediáticas que supuestamente le ofrece la pantalla de su hijo, sugiriendo que debe asumir sus propias posiciones y compromisos políticos sin recurrir a terceros para mantenerse en el debate electoral.
Este intercambio público resalta la intensidad de la contienda en Ate, donde la identidad de los candidatos y su capacidad de gestión directa son factores clave para el vecino limeño. La intervención de Cabezas busca definir claramente las líneas de acción de su campaña frente a la figura tradicionalmente influyente de Vidal, poniendo el foco en quién realmente representa la voluntad política ante los electores, como contamos en Antecedentes judiciales del padre del alcalde Franco Vidal.
La comunidad de Ate observa ahora cómo esta disputa verbal puede influir en la percepción de los votores sobre la legitimidad y la presencia real de cada candidato. La pregunta central que queda en el aire es si Marco Vidal responderá al llamado directo de Cabezas o mantendrá su estrategia actual, mientras la carrera por la alcaldía distrital se define en los últimos estertores del proceso electoral.