Francis Allison, regidor de la Municipalidad de Lima, ha lanzado una fuerte crítica hacia la gestión del gobierno local. Desde su posición en el concejo metropolitano, cuestiona la forma en que se manejan las infracciones y el enfoque administrativo actual, señalando que existe una acumulación significativa de multas pendientes.
La preocupación expresada por Allison radica en la percepción de que la administración municipal está priorizando la recaudación económica por encima de otros aspectos del servicio público. Esta postura sugiere una tensión entre el cumplimiento normativo y la efectividad real de las políticas urbanas para con los vecinos de Lima, según informamos en Francis Allison: Protección de DDHH no anula facultades policiales contra delinc.
A través de sus declaraciones, el edil busca poner sobre la mesa la necesidad de revisar si el sistema actual de fiscalización está cumpliendo su propósito o si se ha convertido en un fin recaudatorio. Este debate resuena especialmente en un contexto donde la movilidad y el orden urbano son temas de alta sensibilidad para la población limeña.