La situación en la Franja de Gaza permanece crítica y letal incluso después del cese formal de las hostilidades. Dos nuevos ataques aéreos e terrestres perpetrados por Israel este lunes han dejado al menos tres muertos y una quincena de heridos, según informaron fuentes hospitalarias locales. Estos incidentes ocurren en un contexto donde la violencia no ha cesado completamente; desde que entró en vigor el alto el fuego el pasado 11 de octubre de 2025, el número total de fallecidos a causa de los ataques israelíes asciende ya a 1.066.
El costo humano de la tregua
Los detalles revelados por las autoridades sanitarias pintan un cuadro de vulnerabilidad extrema para la población civil restante. En el barrio de Tel al Hawa, al suroeste de la ciudad de Gaza (norte del enclave), un bombardeo alcanzó un apartamento residencial cerca del Hospital Jordano. El ataque provocó un incendio y mató a Mohammad Falah Daghmash y a su esposa, dejando además varios heridos que fueron atendidos en el hospital Al Shifa.
Simultáneamente, la violencia se extendió al sur de la Franja. En Jan Yunis, específicamente en la zona de Al Mawasi, un vehículo utilitario fue atacado poco después de las 8:30 horas (5:30 GMT). Este incidente resultó en una muerte y alrededor de quince heridos, quienes fueron trasladados a los servicios de urgencia del centro médico Náser y al campamento de la Media Luna Roja Palestina. La fragilidad de los refugios temporales se hizo evidente cuando un niño observaba las tiendas destruidas tras un bombardeo previo en Jan Yunis que había matado a una bebé de un año y su madre, tal como señaló Radar Cuzco.
Cifras acumuladas y contexto sanitario
El Ministerio de Sanidad de Gaza, principal fuente de datos sobre el impacto humanitario, ha actualizado sus registros. Además del saldo de 1.066 muertos desde la tregua, se registran 3.445 heridos y 797 cadáveres rescatados en ese mismo periodo. Si se considera el cómputo acumulado desde el inicio de la ofensiva israelí el 7 de octubre de 2023, las cifras alcanzan niveles históricos: 73.090 muertos y 173.553 heridos.
La persistencia de estas bajas civiles plantea interrogantes sobre la efectividad real del alto el fuego en la protección de los desplazados. La muerte reciente de Nasser al Awawda, debido a heridas de metralla sufridas días antes en Al Masdar, ilustra cómo las consecuencias letales se extienden más allá del momento exacto del impacto. Mientras la infraestructura médica colapsa y los refugios son vulnerables a nuevos ataques, el balance humano sigue siendo una métrica central para comprender la gravedad de la crisis actual, indicó Contexto.