La provincia constitucional del Callao registra un nuevo episodio de violencia armada con la muerte de Giancarlo Zegarra Cuadros, conocido como 'Careca', en el límite entre los distritos de Bellavista y La Perla. El hecho ocurrió durante las horas nocturnas del 8 de agosto de 2026, cuando la víctima fue sorprendida por un sujeto desconocido a bordo de una motocicleta que disparó múltiples veces contra su automóvil gris, placa CNJ279. Según los reportes iniciales, varios proyectiles impactaron al conductor en la segunda cuadra de la avenida José Gálvez, provocándole el deceso inmediato.
Avances en las investigaciones y captura
Fuerzas del orden, incluyendo efectivos policiales y peritos de criminalística, acudieron rápidamente a la escena para asegurar los restos mortales y recopilar evidencias. En el vehículo fueron contabilizados más de diez impactos de bala. Un fiscal del Ministerio Público se hizo presente en la zona para iniciar las diligencias legales correspondientes.
El Ministerio del Interior (Mininter) informó que efectivos de la Comisaría de La Perla lograron capturar a un menor de 17 años, identificado con iniciales D.A.O.S., como presunto autor intelectual o material del crimen. El adolescente fue intervenido en el cruce de la avenida José Gálvez con el jirón Bolognesi mientras se desplazaba en motocicleta. Durante la acción policial, el menor resultó herido en el brazo izquierdo y fue trasladado al Hospital Daniel Alcides Carrión.
Contexto criminal y antecedentes
Las primeras investigaciones sugieren que este homicidio podría estar vinculado a un presunto ajuste de cuentas entre bandas criminales rivales del Callao. El detenido cuenta con diversos antecedentes policiales previos, incluyendo su participación en el robo de oro ocurrido en la Costanera el 22 de marzo de 2026; hecho por el cual permaneció en libertad durante aproximadamente un mes antes de ser nuevamente intervenido.
Por otro lado, se ha confirmado que Zegarra Cuadros registraba múltiples antecedentes policiales y penales. La complejidad del caso radica no solo en la violencia extrema empleada contra el vehículo en movimiento, sino también en las conexiones previas de los involucrados con otros delitos graves en la región.