La ciudadana Ayde Condori Flores ha solicitado al Ministerio de Salud (Minsa) el traslado urgente de su esposo, Igidio Lukcaña Monrroy, de 44 años, desde Puerto Maldonado, en la región Madre de Dios, hacia el Hospital Dos de Mayo en Lima. La petición busca que especialistas de la capital realicen una operación al páncreas, un procedimiento que el personal del Hospital Santa Rosa de Puerto Maldonado no puede ejecutar debido a la falta de especialistas en cirugía. El paciente ingresó al centro de salud local el 23 de enero y fue internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) el 26 de ese mes, tras sufrir una afectación del 70 % de su páncreas y de otros órganos.
La barrera de la complejidad hospitalaria
La situación de Lukcaña Monrroy ilustra una de las dificultades estructurales del sistema de salud peruano: la brecha entre la referencia médica y la capacidad de recepción en otros niveles de atención. Según lo expuesto por la esposa del paciente, el Hospital Santa Rosa, clasificado como de nivel I, emitió la referencia correspondiente el 1 de mayo. Sin embargo, esta documentación fue enviada a diversos establecimientos de salud en Lima, así como en las regiones de Arequipa y Cusco, sin obtener respuesta positiva de ningún centro médico.
“Por favor, le escribo desde Puerto Maldonado frontera con Bolivia. Mi esposo está hospitalizado en la UCI ya hace 3 meses, no hay especialista en cirugía no le quieren operar, nuestro hospital es de nivel I, acudo a ustedes porque referencia dice que llama a hospitales de lima y no nos aceptan insistimos diario y nada por favor.”
Esta declaración, difundida a través del Rotafono de RPP, subraya la desesperación de la familia. Igidio Lukcaña es padre de cuatro hijos y su permanencia prolongada en la UCI sin un plan quirúrgico definido ha generado una crisis humanitaria dentro del sistema local. La insistencia diaria de la familia para que se agilice su atención ha chocado con la falta de especialistas en cirugía en la región amazónica.
El llamado a la acción institucional
La solicitud de Ayde Condori no es solo un pedido individual, sino un reflejo de la necesidad de mecanismos ágiles para la evacuación de pacientes que requieren alta complejidad. La región Madre de Dios, ubicada en la frontera con Bolivia, enfrenta desafíos logísticos y de infraestructura que se multiplican cuando se trata de traslados de emergencia. La ausencia de respuesta de los hospitales de Lima y otras regiones sugiere una saturación o una rigidez en los protocolos de referencia que deja a los pacientes en una situación de vulnerabilidad extrema.
El caso de Igidio Lukcaña Monrroy permanece en espera de una resolución institucional. Mientras el Ministerio de Salud evalúa la solicitud, la salud del paciente depende de la disponibilidad de camas y especialistas en centros de Lima, una incógnita que mantiene a su familia en una lucha diaria por la supervivencia de uno de sus pilares fundamentales, así lo reportó Peru21.