Los resultados del estudio PISA 2025 han colocado nuevamente en el centro del debate educativo la necesidad de fortalecer las competencias lectoras desde los primeros años de escolaridad. La evaluación, que mide el desempeño estudiantil a nivel global, ubicó al Perú con un puntaje de 390 puntos en la categoría de Lectura. Esta cifra representa una baja significativa respecto a la evaluación anterior realizada en 2022, registrando una caída de 18 puntos.
Retorno académico y desafíos pendientes
Datos oficiales confirman que el retroceso en las calificaciones pone en evidencia la fragilidad del sistema educativo peruano frente al aprendizaje básico. La disminución observada no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia preocupante que requiere atención inmediata por parte de las autoridades competentes y la comunidad educativa.
En este contexto, se han planteado tres ajustes urgentes con el objetivo estratégico de lograr que Perú llegue a 2030 sin niños con dificultades de comprensión lectora. Estas propuestas buscan reorientar los métodos pedagógicos y curriculares para asegurar una base sólida en la lectura desde las primeras etapas escolares, como contamos en El Niño: ¿Cómo impactará las obras públicas en Perú este 2026?.
Impacto en Lima Metropolitana
Para el vecino limeño, estos resultados tienen implicancias directas sobre la calidad de educación que reciben sus hijos. La gestión municipal distrital y nacional debe velar por que los recursos destinados a bibliotecas escolares y formación docente sean efectivos.