La tragedia sísmica que azota a Venezuela ha alcanzado una cifra de mortalidad devastadora, con el balance oficial confirmando al menos 4.490 fallecidos desde los primeros terremotos del pasado 24 de junio. Esta cifra se actualizó este domingo tras la confirmación de otros 157 muertos adicionales, según dio a conocer Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento venezolano. La magnitud de esta catástrofe ha movilizado una respuesta estatal masiva que incluye el despliegue de más de 30 mil voluntarios y decenas de miles de funcionarios en las zonas afectadas.
La realidad de los damnificados
Más allá de la cifra trágica de fallecidos, la situación humanitaria se agrava con al menos 16.740 heridos registrados. El gobierno detalló que 120.794 familias han recibido atención directa y que existen actualmente 19.583 personas albergadas en 108 campamentos transitorios. Estos refugios, muchos de ellos instalados en escuelas de Caracas y los estados vecinos de Miranda y La Guaira —considerada la región más afectada—, se expandieron con 14 nuevas unidades respecto al día anterior.
Logística y reconstrucción
Para hacer frente a esta crisis sin precedentes recientes en el país, las autoridades han iniciado un censo biométrico de viviendas. Este proceso busca determinar la necesidad real de reemplazo, estimando preliminarmente que se requerirán 25.000 nuevas casas. El gobierno ya ha distribuido casi 10.000 toneladas de alimentos y más de 18 millones de litros de agua para mitigar el sufrimiento inmediato.
La incertidumbre persiste, pues se estima que cerca de 18.000 personas perdieron sus hogares, cifra que podría aumentar a medida que avancen las inspecciones técnicas en edificaciones dañadas pero no colapsadas. La respuesta institucional incluye la promesa de entregar las primeras 200 viviendas "la próxima semana", aunque sin detalles específicos sobre su ubicación o cronograma exacto, como informó Contexto Peruano.