La protección de la salud emocional durante y después de una emergencia es tan crucial como el cuidado físico. Ante situaciones de desastre, que generan no solo daños materiales sino también un profundo impacto psicológico en la población, la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud (Minsa) ha emitido recomendaciones clave para las familias limeñas. La directora de esta entidad, July Caballero Peralta, enfatiza que recibir orientación y apoyo especializado es primordial para mitigar los efectos adversos.
Reacciones normales ante el desastre
Caballero Peralta explica que sentir miedo, ansiedad o tristeza son reacciones completamente normales frente a una crisis. Sin embargo, advierte que cuando estas emociones persisten en el tiempo y comienzan a dificultar las actividades cotidianas del vecino limeño, es indispensable acudir a un establecimiento de salud para recibir atención profesional. No se trata solo de sobrevivir al evento físico, sino de gestionar la resiliencia emocional.
Proteger a los más vulnerables
La funcionaria señala que existen grupos con mayor riesgo de sufrir impactos emocionales severos: niños, adolescentes, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes. Para fortalecer su sensación de seguridad en medio del caos, se recomienda escucharlos activamente, brindarles tranquilidad constante y mantener sus rutinas habituales lo más posible. Además, ofrecer información clara sobre la situación ayuda a reducir la incertidumbre que genera el pánico.
Planificación y hábitos saludables
Para afrontar estas situaciones con mayor fortaleza, se sugiere conservar una comunicación permanente entre todos los miembros de la familia y elaborar un plan de emergencia previo. Fortalecer las redes de apoyo comunitario también favorece una respuesta organizada ante eventos adversos. Por otro lado, hábitos básicos como dormir adecuadamente, mantener una alimentación saludable, realizar actividad física regular y expresar abiertamente las emociones son herramientas fundamentales para cuidar la salud mental.