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EsSalud bajo la lupa: La herencia crítica del nuevo gobierno

EsSalud bajo la lupa: La herencia crítica del nuevo gobierno

Un diagnóstico de urgencia revela ambulancias inoperativas, equipos médicos abandonados y una crisis de desabastecimiento que afecta a millones.

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El nuevo gobierno peruano asumió el control del Seguro Social de Salud (EsSalud) con un diagnóstico alarmante. Según la información recopilada por la comisión de transferencia, esta entidad adscrita al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, que atiende a 13 millones de trabajadores, presenta una crisis estructural severa. Los hallazgos revelan no solo deficiencias en la atención médica, sino también un grave desabastecimiento de medicinas y el abandono sistemático de equipamiento tecnológico esencial para la población asegurada.

Equipos abandonados y flotas inoperativas

La realidad operativa de EsSalud muestra cifras preocupantes. Entre los principales hallazgos se detectó que 86 ambulancias, representando el 22% del total nacional, están inoperativas. A esto se suman 480 equipos de alta tecnología fuera de servicio en diversas regiones. La Contraloría y la Comisión Investigadora del Congreso ya habían revelado previamente, el 4 de junio, que más de 40 equipos de hemodiálisis permanecían almacenados sin uso desde 2022.

El excongresista Carlos Zeballos señaló que esta situación obliga a EsSalud a tercerizar este servicio por un costo aproximado de S/5 mil mensuales por asegurado, pese a contar con el equipamiento propio. La realidad en las instalaciones también es crítica; al visitar el Hospital Ramiro Prialé de Huancayo, se constató la presencia de un resonador antiguo fuera de funcionamiento y un mamógrafo con 14 años de antigüedad.

La crisis del desabastecimiento

Más allá del equipamiento, el reporte confirma una grave crisis de abastecimiento. Al 12 de junio, fecha en que asumió la presidencia Jaime Moreno, la entidad registraba 2.516 medicamentos agotados. Para el 9 de julio, esta cifra se redujo a 2.100, lo cual indica una mejora marginal pero insuficiente frente a la demanda.

El impacto humano de estas deficiencias administrativas es visible en casos como el de Hugo Huayanay. Su hija fue diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda y necesitaba un trasplante de médula ósea en el Hospital Rebagliati. De las 10 camas disponibles para este procedimiento, solo cuatro estaban operativas al momento de la cita programada, mientras que seis permanecían malogradas, de acuerdo con RPP.

Reconocimiento oficial y atomización

Frente a este panorama, el ministro de Trabajo, Juan Sheput, reconoció que la situación "no es lo que uno quisiera". El funcionario señaló como una causa estructural la atomización de las compras públicas: en lugar de licitaciones centralizadas para obtener mejores precios, se realizan compras menores a 8 UIT.

La opinión pública y los familiares afectados expresan su frustración. Huayanay lamentó que, desde el año anterior, ha visto fallecer entre tres y cuatro niños por esta causa al no ser atendidos oportunamente. La espera de 40 días para desocupar las camas operativas representa un riesgo vital inminente para la pequeña paciente.