La declaración de un estado de emergencia sanitaria por parte del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) ante la detección de casos aislados de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en las localidades de Carabayllo y Cañete ha generado una serie de interrogantes sobre la seguridad alimentaria. En respuesta a esta situación, el director del Centro Nacional de Epidemiología y Control de Enfermedades (CDC Perú), César Munayco, emitió un comunicado oficial aclarando que los productos avícolas comercializados en mercados no representan ninguna amenaza para la población. Esta precisión técnica busca distinguir entre el riesgo epidemiológico real y las percepciones públicas durante los primeros días tras la emergencia.
Seguridad alimentaria versus contacto directo
Munayco explicó, durante una entrevista con Exitosa, que la principal preocupación sanitaria no radica en la cadena de comercialización formal, sino en el manejo informal. El especialista señaló que las aves destinadas a la venta en los mercados están sujetas a controles y no representan un peligro para quienes consumen pollo o huevos. Por el contrario, identificó como grupo vulnerable a aquellas personas que mantienen contacto directo con aves criadas dentro de sus viviendas, incluyendo casos específicos donde se utilizan animales para peleas clandestinas.
La transmisión del virus hacia los seres humanos es descrita por las autoridades sanitarias como un evento poco común. Sin embargo, cuando ocurre el contagio, este está vinculado estrictamente a la manipulación de animales infectados. Los síntomas reportados en casos potenciales incluyen tos, malestar general y, en escenarios más graves, dificultad respiratoria. Esta distinción es fundamental para entender que el vector no es el alimento procesado o cocinado, sino el contacto físico con secreciones o fluidos de aves enfermas, como informó Alerta epidemiológica por sarampión.
Protocolo de vigilancia y bioseguridad
El estado de emergencia declarado por SENASA tiene una vigencia de 90 días, lo que implica un periodo extendido para reforzar las acciones de vigilancia y control. Este marco temporal permite a las autoridades realizar investigaciones exhaustivas para identificar el origen del contagio en cada caso aislado reportado. Las medidas contempladas incluyen la vigilancia estricta de contactos cercanos, la limpieza profunda y desinfección de los espacios afectados, así como el sacrificio sanitario de aves cuando sea necesario según los protocolos establecidos.
Para que estos mecanismos funcionen eficazmente, se ha pedido a los criadores comunicar cualquier sospecha de enfermedad en sus animales. La identificación temprana es clave si las aves presentan signos similares a una gripe o mueren de manera repentina. Las autoridades han habilitado el número telefónico 946 922 469 y el correo electrónico reporta.peru@senasa.gob para reportar situaciones irregulares, asegurando que cualquier información activa los procedimientos correspondientes para evitar la expansión del virus hacia otras zonas del país, así lo reportó Agencia Andina.