Las autoridades venezolanas actualizaron este martes 14 de julio el balance oficial de víctimas tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el pasado 24 de junio en la región central del país. Según el reporte difundido por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, las cifras confirman un incremento significativo en el número de fallecidos, que asciende a 4.734, mientras que los heridos llegan a 16.740 y se rescató con vida a 6.462 personas. Este dato oficial refleja la gravedad del desastre sísmico que ha sacudido al país durante las últimas semanas.
El costo humano de la emergencia
Más allá de la cifra de fallecidos, el reporte detalla el impacto social directo en los hogares venezolanos. Se informa que 17.907 personas quedaron sin vivienda debido a los daños estructurales provocados por las sacudidas sísmicas. Además, se destaca que 128.324 familias han recibido algún tipo de asistencia humanitaria desde el inicio de la crisis. Estos datos numéricos pintan un panorama de desplazamiento y necesidad inmediata en las zonas más golpeadas.
Infraestructura colapsada y réplicas constantes
La infraestructura urbana también ha sufrido consecuencias severas. Las autoridades informaron que 856 edificios sufrieron afectaciones de distinta magnitud, de los cuales 190 colapsaron completamente como consecuencia directa de los terremotos. La actividad sísmica no se ha detenido; el reporte añade que desde el inicio de la emergencia se han registrado 1.275 réplicas, manteniendo a la población en estado de alerta constante.
Operativos de rescate internacionales
Mientras las cifras oficiales continúan actualizándose, las operaciones de búsqueda permanecen activas en las áreas con mayores daños. En estas tareas participan 2.471 rescatistas provenientes de distintos países, sumados a 30.989 efectivos locales y 31.050 voluntarios. La coordinación entre equipos internacionales y recursos nacionales es el eje central para localizar posibles sobrevivientes bajo los escombros, de acuerdo con Punto Veraz.