El presidente de Paraguay, Santiago Peña, reafirmó este miércoles el compromiso de su Gobierno contra cualquier forma de discriminación tras la controversia generada por las declaraciones ofensivas de la senadora opositora Celeste Amarilla hacia el futbolista francés Kylian Mbappé. El mandatario formuló estas declaraciones durante una actividad oficial en Ybycuí, departamento de Paraguarí, donde señaló que "están contra total de todo tipo de discriminación" y subrayó la necesidad de mantenerse como un país comprometido con los derechos humanos.
Un distanciamiento político necesario
La intervención del presidente Peña busca clarificar la posición oficial del Estado paraguayo frente a las declaraciones realizadas por Amarilla tras la eliminación de Paraguay en los octavos de final del Mundial ante Francia. La legisladora cuestionó el origen del delantero y criticó su actitud, incluyendo no saludar al arquero Orlando Gill, actos que fueron calificados como racistas por diversos sectores. El Ejecutivo ya había emitido un pronunciamiento previo, precisando que las expresiones corresponden a la responsabilidad individual de la senadora y no representan la postura del Estado ni del pueblo paraguayo.
Repercusiones internacionales y respuesta judicial
La polémica ha trascendido las fronteras nacionales, generando el rechazo de organismos como las Naciones Unidas, la Federación Francesa de Fútbol e incluso del presidente francés Emmanuel Macron. En un giro adicional al conflicto, Mbappé respondió a través de sus redes sociales calificando a la parlamentaria como "mujer despreciable", lo que ha llevado a Amarilla a evaluar una demanda legal contra el futbolista. Este escenario resalta la complejidad entre la libertad de expresión y los límites éticos en un contexto deportivo globalizado.