Las internas del Centro Penitenciario Femenino de Chorrillos están recibiendo una capacitación especial por parte del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). El objetivo es formarlas como "madres cuidadoras" para que puedan atender a sus hijos menores de tres años, quienes conviven con ellas dentro de las instalaciones penitenciarias.
Esta iniciativa busca mejorar las condiciones de vida de los niños que nacen o crecen en el penal, brindándoles una atención más estructurada y segura. La formación técnica permite a las reclusas asumir responsabilidades específicas en el cuidado infantil, lo cual representa un cambio significativo en la dinámica cotidiana del centro de detención.
La medida se enmarca en los esfuerzos por humanizar la pena y garantizar los derechos de los menores que no tienen otra opción que residir junto a sus madres. Para los vecinos de Chorrillos y la población limeña, este tipo de programas refleja las complejas realidades sociales que atraviesan los sistemas de justicia y reinserción en la capital.