El Gobierno de Venezuela ha elevado el saldo oficial del doblete sísmico que sacudió al país el miércoles a 235 fallecidos y 4.300 heridos, consolidando lo que ya se considera el desastre sísmico más devastador de la historia reciente de la nación. Los sismos, con magnitudes de 7.2 y 7.5 registrados apenas 39 segundos apartados, han generado una crisis humanitaria inmediata que ha obligado a las autoridades a declarar al estado La Guaira como zona de desastre.
La cruenta cifra en La Guaira
Según informó el ministro de Salud, Carlos Alvarado durante su comparecencia en Venezolana de Televisión, la mayor concentración de víctimas se encuentra en el estado costero vecino a Caracas. El funcionario detalló que los establecimientos públicos atendieron al corte de las siete de la noche del jueves 4.300 heridos y recibieron alrededor de 235 pacientes sin signos vitales o fallecidos al llegar a los centros médicos. La infraestructura sanitaria local ha sido sobrepasada, lo que llevó a implementar hospitales de campaña en la región.
Respuesta institucional y cierre aéreo
La presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, junto con el ministro de Interior Diosdado Cabello y el presidente del Parlamento Jorge Rodríguez, visitó la zona afectada desde Macuto. La mandataria confirmó que se busca recuperar a las personas atrapadas en edificaciones derrumbadas en localidades como Catia La Mar y Caraballeda. Además, anunció la solicitud de ayuda internacional, señalando que los primeros rescatistas ya aterrizan provenientes de República Dominicana.
Impacto logístico y geográfico
Más allá del saldo humano, el evento ha paralizado servicios clave para la movilidad nacional. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar en Maiquetía fue cerrado temporalmente debido a los daños estructurales sufridos por los sismos. Este cierre afecta no solo al transporte local sino también a las operaciones de rescate y logística que dependen del principal nodo aéreo del país, ampliando el desafío para la recuperación inmediata de la región.