El expresidente Francisco Sagasti emitió un contundente pronunciamiento este viernes tras el anuncio de la presidenta Keiko Fujimori, fechado el 28 de julio, sobre el empleo de las Fuerzas Armadas para liderar el orden interno durante los estados de emergencia. En una entrevista concedida al programa Prueba de Fuego de RPP TV, Sagasti cuestionó directamente esta estrategia, argumentando que la función militar no se ajusta a la naturaleza del crimen organizado ni desorganizado que afecta actualmente al país.
Diferencias entre guerra y seguridad ciudadana
Sagasti enfatizó en su intervención que los militares poseen una preparación específica para defender la patria o repeler acciones violentas externas, pero no están entrenados para mantener el orden público cotidiano. "Están entrenadas para matar al enemigo, esa es su función", afirmó el exmandatario, subrayando que se trata de dos lógicas totalmente distintas y opuestas.
Para ilustrar esta disyuntiva, el expresidente contrastó la lucha contra Sendero Luminoso, un grupo con una ideología vertical controlada, con la realidad actual del crimen organizado internacional. "¿Creen que sacando al Ejército van a parar las extorsiones a los buses... o al vecino del cuarto piso que extorsiona a su vecina del piso nueve? Es otra lógica", señaló Sagasti en sus declaraciones.
Crítica al discurso y pedido de facultades
Más allá de la estrategia militar, el expresidente también analizó el discurso inaugural ante el Congreso. Aunque reconoció que fue "bien hecho" y convencional, consideró que existía una desconexión entre las medidas propuestas y el diagnóstico de catástrofe presentado por Fujimori. Sagasti sostuvo que se requeriría una reingeniería total del aparato estatal para abordar la situación.
Asimismo, criticó la amplitud del pedido de facultades legislativas que trabaja el Ejecutivo, argumentando que muestra desconfianza en las cámaras parlamentarias dirigidas por los propios congresistas. Sugirió priorizar asuntos puntuales como el fenómeno de El Niño antes que solicitar poderes tan extensos.
Oferta de asesoría
A pesar de sus críticas técnicas, Sagasti dejó abierta la puerta a una colaboración futura. Indicó no tener problemas en brindar asesoría "ad honorem" al gobierno si Fujimori está dispuesta a escuchar ideas diversas, recordando su práctica anterior de reunir líderes partidarios para escuchar puntos de vista distintos.